Con los alumnos de 5to. grado de primaria se han trabajado los valores de generosidad, solidaridad y ayuda al prójimo.
Al finalizar, se les mostró una fotografía de una olla popular y han creado los más variados relatos.
Somos
niños de un país que está sufriendo de hambre y cada día hacemos ollas comunes
en nuestra comunidad; a pesar de la situación crítica de alimentos, nos
divertimos, porque dicen los adultos que somos como soldados de guerra. Hacemos
cola para recoger nuestros platos y para recibir nuestros refrescos. Los platos
son casi repetitivos, no hay mucha variedad; pero el presidente es economista y
conocedor de la situación, entonces pronto esto pasará a la historia y habrá
mejor manejo de los cultivos y apoyo a los campesinos para que haya más y mejores
productos.
Seudónimo:
N
Los niños
están sufriendo de hambre porque hace un año sucedió una guerra y sus padres
murieron. Los niños buscaron un refugio para quedarse. Mientras estaban yendo
al refugio, sobre una roca había dos platos de comida. Uno de los niños se
acercó y un soldado lo mató. Los otros niños siguieron caminando hasta llegar
al refugio y se quedaron ahí hasta que terminó la guerra y llegó la paz.
Seudónimo:
J
Somos
niños de un país llamado Finlandia; sufrimos una guerra en la que las bombas
disparadas desde los aviones de guerra causaron que las tiendas casas y
refugios quedaran destruidos. Señores y señoras embarazadas estaban en peligro,
niños ensangrentados. Pero un grupo de diez niños estaban en una cueva. Ellos
habían guardado provisiones para cinco días. Pero días antes de la guerra ellos
estaban jugando en la cueva. Escucharon un ruido extraño y uno de ellos fue a
ver, y justo cuando se dio cuenta de lo que sucedía una de las rocas de la
cueva cae, atrapando a los niños que estaban adentro.
El niño que
estaba afuera fue a buscar ayuda a la ciudad, y caminando encontró a un
adolescente atrapado. Fue a ayudarlo, y el adolescente, muy agradecido, le
preguntó qué podía hacer por él. El niño le respondió que lo ayudara a sacar a
sus amigos de la cueva. Ambos fueron y empujaron la roca, liberando a sus
amigos. Mientras tanto, los soldados de nuestro país se estaban acabando, uno por
uno iban cayendo. Algunos soldados salían de sus escondites para ir a pelear.
Entonces los niños escucharon por la radio que los militares habían mandado un
mensaje diciendo que necesitaban personas. Así que los niños fueron a la plaza
donde las personas se habían reunido, y los niños les comentaron sobre el
mensaje que habían escuchado. Algunas personas aceptaron y otras no. Volvieron
a mandar un mensaje. Este era sobre las coordenadas en donde se encontraban.
Estaban a 16 metros. Algunas personas murieron; aunque tenían familia salieron
a pelear. Al final, ganamos la guerra.
Seudónimo:
AR
La guerra
Somos
niños de un país que está sufriendo hambre. Hace cinco años las guerras eran
continuas y dejaron a muchas personas hambrientas. Nosotros, con suerte,
recibimos comida que la gente buena nos da; pero aun así hay muchas más
personas que no tienen ni un mísero pan.
Aquí hay
mucha corrupción que está afectando a todo el país; pero además de eso los
países vecinos nos están ayudando un poco.
Nosotros
vivimos en un pueblo muy alejado de la ciudad. Nuestros padres se mudaron aquí
para evitar tener problemas debido a la guerra. Lo bueno de la ayuda de los
países vecinos es que la ciudad se está reconstruyendo y algunos pueblos
también. Nosotros somos fuertes y también sabemos que algún día este va a ser
un país normal.
Seudónimo:
MI
La
familia pobre
Somos un
país que está lleno de sufrimiento de hambre porque somos tercermundistas. Esta
historia se trata de una familia que no tiene mucho dinero. Cuando los hijos
van al colegio se mueren de hambre porque sus padres no tienen trabajo y no
tienen qué darles de comer.
Pasó el
tiempo y el papá consiguió un trabajo, pero le pagaban poco (sueldo mínimo). Al
poco tiempo, la mamá consiguió un trabajo y le pagaban igual.
Los niños
fueron creciendo y así también los pedidos para los padres, como por ejemplo
desear una habitación propia, bicicletas, ropa nueva, etcétera.
Pero con
su trabajo los padres no podían darles a sus hijos lo que querían. A la familia
no le importaba ser pobre económicamente, porque ellos eran ricos en amor.
Seudónimo:
MA
Somos
niños de un país que está sufriendo de hambre porque los alimentos no llegan
por la sequía. Quisiera que el presidente nos ayudara a resolver este problema,
ya que estamos en pleno crecimiento. Mi papá y mi mamá trabajan en una bodega;
a veces pienso que no me quieren, a veces me ignoran y se gritan o pelean.
El
presidente nos dijo que ya no vamos a sufrir más, p ero yo no lo creo. La gente
del pueblo se muere de sed y de hambre. La gente se va del pueblo, pero mi
familia no pierde la fe.
Mi mamá
se enfermó; mi papá me hizo trabajar para pagar las medicinas de mi mamá.
Pasaron los meses y vuelve el agua y la comida, pero mi mamá sigue enferma. A
veces pienso que se va a morir, ya que todos los días se pone peor. Le pregunto
a mi papá qué le pasa a mi mamá, y me dice que se pondrá mejor. El doctor nos
dijo que debíamos operarla, pero era riesgoso. Mi papá pago la operación.
Pasaron
las horas y el doctor nos dijo que mi mamá estará con nosotros dentro de varios
días.
Seudónimo:
RA
Somos
niños de un país que está sufriendo de hambre. Todos mueren, pero dentro de
tres días la agencia Mi Perú, que se ocupa de dar alimento a los pobres, traerá
comida y viviremos.
La
empresa Todos Unidos reconstruirá nuestro pueblo, porque unos terroristas
tiraron granadas y dispararon bazucas porque estaban enojados porque ellos no
creen en Dios y nosotros sí. Algunos murieron porque no tuvieron tiempo para
refugiarse en nuestro búnker, que por poco sobrevivió.
Un
turista llegó al pueblo y llamó a la agencia de Estados Unidos y le
agradecimos, pero no pudimos darle nada. Nos ayudó a reconstruir nuestro búnker
y algunas casas aún están en proceso de reconstrucción, y el turista nos dio
comida que tenía en su mochila.
Y así
sobrevivimos y el turista volvió a su país. Nosotros le agradecimos por su
ayuda.
Seudónimo:
J
Hace
muchos años en un país ocurrió un terremoto que acabó con la vida de muchas
personas. Había una familia adinerada, conformada por mamá, papá y tres hijos.
Los hijos eran malcriados y solamente les importaba el dinero. Cuando llegó el
terremoto se quedaron sin un sol. Algunas familias no perdieron todo su dinero
y cuando pedían algo no les daban nada, porque cuando ellos tenían no daban.
Un día
llegó un chico del extranjero que supo que había pasado un terremoto, y les
llevó comida, pero no era suficiente y tuvieron que compartirla. Los niños se
pusieron a pelear porque los tres querían comer. Su mamá les dijo que no
pelearan y que compartieran.
Después,
el extranjero volvió a su país y los niños se dieron cuenta de que sin
conocerlos el señor los ayudó, y que deben ayudar a otros para que luego los
ayuden.
Seudónimo:
SA
Somos
niños de un país que está sufriendo de hambre a causa de una guerra que ha
parado por un momento. Nos hemos escondido en el sótano de una casa que está
casi destruida. Nuestros padres murieron en la guerra.
Somos cuatro
niños. Yo me llamo Lucas, soy el mayor. Mi hermano se llama Matías y mis dos
amigos son Mateo y Sebastián.
Antes de
que mi papá muriera me dio una mochila con cuatro armas y un poco de comida;
repartí las armas a cada uno. Todos decidimos salir a buscar comida, ya que se
había acabado.
De
pronto, Matías encontró a un grupo de niños con mucha comida y se hicieron
amigos. Le dijeron que había que ir a un refugio donde estaban los heridos.
Fueron silenciosamente (cada uno con su arma); de pronto alguien apareció. Los
quería matar. Lucas y Matías no reaccionaron por el miedo. Sebastián y Mateo,
junto con los anteriores amigos, comenzaron a pelear contra él.
Lucas y
Matías pudieron escapar y llegaron al refugio con Sebastián herido. Lo
atendieron, pero no pudieron salvarlo y murió.
Seudónimo:
PL